Echa la vista atrás un momento a ese día de tu boda, o la boda de unos amigos,familiares, etc. ¿Te acuerdas de cómo fue? Seguramente recordarás que te sentiste feliz, que te divertiste, que hay alguna anécdota que no has olvidado a pesar del tiempo que ha pasado pero… ¿Recuerdas la comida? ¿La tarta de bodas? ¿A que no?

Hay veces en que las personas solo recordamos aquello que nos impacta de alguna manera y eso es lo importante en una boda, atesorar cuantos más recuerdos posibles para recordarlos toda la vida. ¿Cómo se hace eso? Pues intentando elegir los productos de mejor calidad.

Hoy día, debido a la crisis, las personas no pueden destinar demasiado para una gran boda. De hecho, la mayoría de las bodas ahora son más íntimas invitando solo a las personas más allegadas a los novios para “ahorrar”. También se ahorra en los vestidos aunque estos suelen llevarse casi todo el presupuesto que se tenga pero… ¿no crees que hay un aspecto fundamental? La tarta de bodas.

¿Cuántas veces vas a poder partir y disfrutar de tu propia tarta de bodas? La tarta es como el vestido de novia solo que la compartes con todos los invitados que tienes y puede servir para que recuerden tu boda como la mejor boda en la que comieron una tarta de bodas deliciosa.

Eso lo puedes conseguir con las tartas de bodas que hacemos en La Rosa de Jericó, una pastelería tradicional que cuida al más mínimo detalle todos los aspectos de la elaboración de los dulces y postres usando solo ingredientes de la mejor calidad para obtener un manjar que bien podría estar prohibido porque es adictivo.

Una boda con una tarta de La Rosa de Jericó es algo que no se olvidará fácilmente. Te lo podemos asegurar. Podrán pasar los años y aún recordarás ese momento en que la cuchara con un trozo de tarta tocó tu lengua y paladar, te hizo cerrar los ojos y nació de ti un suspiro de placer al probarla.

¿Vas a perderte esa sensación en el día de tu boda?