La mocadorà tiene sus orígenes en el siglo XVIII. Se regala entre los enamorados el día de San Donís, el 9 de octubre

La Mocaorà

La mocadorà tiene sus orígenes en el siglo XVIII. Se regala entre los enamorados el día de San Donís, el 9 de octubre.

La tradición de la mocaorà se remonta al siglo XVIII, cuando los Decretos de Nueva Planta prohibieron las fiestas que celebraban la entrada de Jaime I en Valencia.

Como respuesta a la prohibición borbónica, los panaderos empezaron a elaborar unos dulces de mazapán que representaban los cohetes que ya no se podían hacer sonar. Son los llamados piuleta i tronador.

Junto con la piuleta y el tronador también se fabricaban pequeñas frutas y hortalizas, que según la creencia popular hacían referencia tanto a la fertilidad de la Huerta de Valencia, como a las hortalizas que los moros regalaron a la reina Doña Violante de Hungría (esposa de Jaime I).

La mocaorà se regala (el hombre a la mujer) envuelta en un pañuelo de cuello el día de San Donís, que se celebra el 9 d’Octubre, día de la Comunidad Valenciana.

El día Sant Dionis.- La reconquista de la capital del Turia comenzó con la ocupación del Grao el 23 de abril de 1.238. Entre los capitanes y caballeros que acompañaban al rey Jaime I, se encontraba un hombre de extraordinaria valía, que además era consuegro del propio rey, D. Pedro Ximén de Urrea, Señor de Alcalatén.
Desde este lugar y estableciendo el Cuartel General en Ruzafa, se preparó el asalto final a la capital rodeándola de tropas. Los moros, impresionados, no quisieron entablar batalla ante la táctica desplegada. Firmaron la capitulación y el monarca cristiano hizo su entrada el 9 de octubre de 1.238, día de Sant Dionis.
A partir del primer centenario se celebró la efeméride con una procesión al Monasterio de San Vicente Mártir de la Roqueta.
Ya entrado el sigo XV, la fiesta adquirió nuevos caracteres, se conservó la parte religiosa y comenzaron las expresiones de ruido por medios pirotécnicos (piuletes y tronadors).
Caló tan profundamente esta manera de celebrar las tradiciones, que incluso los diputados de la “Generalitat”, en determinada ocasión, hicieron disparar desde el palacio foral mas de 13.000 cohetes. Ya en el siglo XVI, se incorpora la costumbre de consumir productos en la romería: Chufas, Habas, Almendras, Piñones, etc.